El paper de Albert Bandura de 1977 distinguió la autoeficacia de la autoestima. La autoestima es un sentido global de valor. La autoeficacia es específica del dominio: puedo resolver este problema, escribir este ensayo, tocar esta pieza. Se construye a partir de cuatro fuentes: experiencias de maestría, experiencias vicarias, persuasión verbal y regulación emocional.
Los metaanálisis sitúan la autoeficacia en una correlación r ≥ 0,6 con los resultados académicos — más fuerte que cualquier otro predictor aislado. La implicación práctica: el feedback loop en el que vive un learner importa enormemente, porque determina cuál de las cuatro fuentes se activa o pasa hambre.
Fluera trata cada interacción como un posible input de autoeficacia. El feedback celebra esfuerzo y estrategia. Las visitas a los canvas de compañeros aportan experiencias vicarias. La interfaz tranquila protege la regulación emocional. La IA nunca elogia el talento.